Carmina Galbeño
Cantaora de flamenco
Una mujer flamenca donde las haya, Carmina siempre supo que quería dedicarse a este mundo. Cantar e interpretar es algo innato en ella. Tiene fuerza y temperamento, no sólo para subirse en lo alto de un escenario, sino para enseñar todo lo que sabe a sus alumnos, con los que comparte su afición por el cante y el arte del flamenco.
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FICHA PERSONAL
NOMBRE: CARMEN GALBEÑO MESA
NACIÓ en Marbella y vive en Estepona desde hace 23 años
FAMILIA. Se casó muy joven, con 19 años y tuvo tres hijos, a los que adora y por los que ha luchado toda su vida.
TRAYECTORIA. Comenzó a dedicarse profesionalmente al cante cuando se presentó a un concurso de saetas en Estepona y desde entonces empezó su carrera en el mundo del flamenco. Actualmente da clases en la Peña Flamenca de Estepona.
AFICIONES, todo lo relacionado con la cultura le encanta, destaca la pintura y el teatro.
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Nunca fue a ninguna escuela de flamenco. "Me hubiera encantado tener las oportunidades que tienen ahora los niños", nos cuenta Carmina. Aunque desde siempre le gustó cantar y dotes no le faltan. Se vino a vivir muy joven a Estepona, cuando sus hijos eran pequeños, y aquí conoció de cerca el mundo del flamenco y de la interpretación.
Protagonizó dos óperas flamencas y se ha codeado con grandes artistas como Camarón o fosforito. Ganó el segundo premio de la Bienal de Sevilla con Dani Casares.
En la actualidad, Carmina Galbeño continúa cantando en espectáculos y da clases en la Peña Flamenca de Estepona, situada en la Plaza de las Fuerzas Armadas, donde acuden sus alumnos, sin límite de edad y sin ninguna condición especial, "la escuela está abierta para todos", declara Carmina.
¿Cuándo nació su vocación artística?, ¿siempre supo que lo suyo es el cante?
Desde siempre supe que lo mío era ser artista, siempre me gustó interpretar y cantar, aunque confieso que soy muy tímida, pero cuando te subes en lo alto de un escenario se olvida todo.
En la familia, ¿cómo se ha llevado eso de tener una cantaora en casa?
Para mis hijos fue duro el tener que estar conmigo en las giras, el trasnochar y que no pudiera estar todo el tiempo con ellos, pero siempre me han apoyado mucho.
¿Cómo ha sido su carrera artística durante estos años que lleva dedicada al cante?
Cuando me vine a vivir a Estepona, descubrí que había mucha afición al flamenco, organizaban entonces un concurso de saetas, me presenté y así fue como empecé. Yo tenía mucha ilusión por ser artista, estuve tres años en la Escuela Municipal de Teatro de Estepona y realicé muchas interpretaciones en actuaciones públicas. Pero para triunfar tenía que irme a Madrid, y entonces no podía dejar a tres niños pequeños, tenía una familia a la que cuidar. Aunque en Estepona seguí cantando por tablaos y espectáculos y aún participo en festivales flamencos.
"Siempre he tenido mucha ilusión por ser artista"
Ha compartido escenario con los grandes del flamenco, ¿cómo fue esa experiencia?
Cuando pasan los años le das más importancia al haber estado con grandes artistas, como Camarón o Fosforito, por ejemplo, pero en ese momento era tal la ilusión por cantar, que realmente no eres consciente de la suerte que tienes de poder codearte con ellos.
¿Qué recueros y anécdotas guarda de ellos?
Cuando conoces a los grandes artistas de cerca, te das cuenta que son gente muy sencilla, a pesar de lo grandes que son cuando se suben en un escenario.
Tengo muchas anécdotas, sobre todo de cuando empezaba con guitarristas como Atanasio, uno de los primeros de la Peña Flamenca y con Antonio Rojas, nos pasó cosas curiosas, ya que por entonces éramos inexpertos.
Al compás de la música y las palmas, los alumnos aprenden a sentir el flamenco y a perfeccionar sus dotes artísticas
¿Cómo es su trabajo diario en la peña flamenca?, ¿qué es lo que más destacaría de él?
El curso escolar dura desde los meses de octubre a junio, y al terminar hacemos un fin de curso en el que participan todos los alumnos. Cuando termina este curso, comienza el de verano, ambos se dan dos días por semana en la Peña Flamenca, tomando como modelo a los cantaores antiguos, partimos de las raíces más profundas del flamenco, con los que los alumnos aprenden diferentes estilos, por ello, las clases no se hacen monótonas, ya que continuamente van aprendiendo cosas nuevas.
Me encanta enseñar, y disfruto dando clases. Aquí se aprenden muchas cosas, tanto en compás de guitarra, en palmas, etc. Una de las cosas más difíciles es quitar los vicios al cantar que tienen los alumnos.
Enseñar no es tarea fácil, ¿qué supone más esfuerzos, dar clases o subirse en un escenario?
Soy una persona muy nerviosa, pero es diferente la adrenalina que se siente cuando vas a subirte a un escenario, a lo que se siente cuando ves actuar a un alumno tuyo. Me preocupo de que todo salga bien. Considero que enseñar es muy difícil y en la escuela no sólo aprenden los alumnos yo también aprendo de cada una de ellos.
"No sólo aprenden los alumnos
yo también aprendo de cada una de ellos"
¿Cómo ve a las nuevas promesas del flamenco en Estepona?
Hay muchos jóvenes que apuntan maneras y en Estepona ya existe una cantera de artistas jóvenes que están cosechando grandes éxitos, debido también al esfuerzo que han realizado durante muchos años. Para dedicarte a esto tienes que luchar mucho.
Si volviera atrás, ¿volvería a hacer lo mismo?
Yo no me arrepiento de nada. Siempre quise dedicarme a este mundo, pero desde que me casé, lo más importante ha sido mi familia y que mis hijos tuvieran a su madre en casa. La vida te viene según las circunstancias que se presentan, aunque el gusanillo del cante te acompaña siempre.